0

De gran corazón

Leo se acostumbra bien a la vida, excepto a la cláusula de la "venganza". Tienen una gran cabeza, un gran corazón y un gran cabello. Son indefectiblemente dulces con las personas mayores y los niños. Tres de los autores infantiles más adorados de habla inglesa son Leo: Cuando los políticos Leo besan a un niño, lo hacen de corazón. Pero los Leo no son muy dados a interesarse por la política (demasiadas reuniones estúpidas, donde hay que tener en cuenta las opiniones estúpidas, de otras personas...).

Vanidoso

En un aseo público, sin intercambiar una sola palabra, es posible saber si alguien es o no es Leo. ¿Cómo? Los Leo se secan las manos sin quitar los ojos del espejo un solo momento. Después, darán un paso atrás para verse de cuerpo entero de frente y de lado. A veces se van, pero regresan rápidamente para intentar pillar desprevenido a su reflejo y darse un último retoque al cabello.

La persona que inventó los secadores de los lavabos públicos que pueden girarse hacia arriba para orientarlos hacia el pelo es seguramente un Leo. La vanidad leonina desafía a la fe. Se creen hasta el cumplido más absurdo. Junto a los aplausos, suspiros por su belleza, pelo o ingenio, el sonido que más agrada escuchar a los Leo es "¡Dios mío! ¡Eres brillante!':

Grandioso

Aunque los Leo estén relajados, tienen una visión autoconsciente de sí mismos relajándose. O Aun cuando los Leo están relajados, tienen una alguien visión simplemente para que difunda la noticia de que están relajándose con su conjunto de marca, en su sofá de diseño, bebiendo una botella de un exquisito vino laureado, y leyendo el último bombazo editorial. ¡Que Dios ayude al personaje o celebridad que tenga el encuentro más breve con Leo!

Décadas después, Leo seguirá contando la escena (quizá retocada, para dar un papel más protagonista a Leo) y ese personaje será mencionado para cualquier cosa, sólo por llenar el siempre exigente ego leonino.

Publicar un comentario

 
Arriba